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La experiencia muestra que en general, los alumnos/as de mas de 50 años, llegan al curso con miedo, y la sensación que son mas viejos, y que tienen menos posibilidades de movimiento de las que realmente poseen.

A lo largo de las clases van descubriendo que pueden, y eso es reconfortante, pueden sentarse en el suelo, estirarse, hacer ejercicios que eran impensables para ellos, ver que su cuerpo responde mas de lo que pensaban, que la música se transforma en ritmo y movimiento, que pueden compartir un agradable momento con otros compañeros, que se puede volver a jugar.

No se trata de volver a vivir, ni borrar el pasado y tener la ilusión de tener 20 años. La idea es vivir bien, en plenitud la etapa que esta pasando. Muchos adultos llegan a la expresión corporal, porque es una cuenta pendiente, que fue postergada , por los hijos, la casa, la vida laboral, y es el momento de tomarse un tiempo para uno y hacer cosas que nos reconforten.

En el caso de la mujer, especialmente, esa dificultad se vio reforzada por medios externos, que siempre tenían que dejar postergadas sus metas o ilusiones. Pero las cosas han cambiado, hoy en día las abuelas viven distinta su vida, salen hacen ejercicio, y tratan de probar sus fuerzas en actividades diferentes a las de siempre.

El trabajo corporal indudablemente, en las personas mayores deben de ser con mas cuidados, ya que los problemas de cadera, espalda, muchas veces no son los mismos que una chica de 20 años. Pero hay ejercicios que pueden ayudar a solucionar muchos problemas que los llevaban como algo incorporado a sus cuerpos, como contracturas, poses que no deben hacer y que daña mucho su organismo. Por lo general si se concurre a cursos que son específicos para adultos, las clases están estructuradas en grupos pequeños, y que le dan una dedicación mas personalizada. El trabajo de expresión corporal para la tercera edad( o adultos mayores) , tiene como objetivo el dejar aflojar y permitir que se desarrollen esas capacidades que, por distintos motivos, han quedado postergados: aprender a relajarse, descubrir nuevos movimientos, romper estereotipos posturales, enseñar a sentir y cuidar el propio cuerpo, preservándolo de las tensiones cotidianas y transformándolo en una presencia ágil, mas placentera y recreativa. Sin olvidar que ayuda a sociabilizarse con otras personas y adquirir nuevas amistades que pueden aportar mucho a sus vidas. Un cuerpo sano, mantiene una mente sana.

 

Fuente: www.mujerity.com